jueves, 13 de diciembre de 2012

Primer encuentro con la música

La música como todas las demás artes, permiten al individuo expresar sus sentimientos, emociones y deseos, es la manera mas sana de canalizar nuestros sentimientos hacia un fin positivo. Es un elemento fundamental en la educación preescolar, pues ayudara a desarrollar en el niño aspectos intelectuales, auditivos, sensoriales, del habla y motrices. La etapa de la alfabetización del niño se ve mas estimulada con la música. A través de las canciones infantiles, en las que las sílabas son rimadas y repetitivas, y acompañadas de gestos que se hacen al cantar, el niño mejora su forma de hablar y de entender el significado de cada palabra, cuestiona lo que le resulta nuevo y lo interioriza de manera más sencilla pues resulta significativo y divertido. 

La música también es beneficiosa para el niño para poder lograr una mejor concentración, además de mejorar su capacidad de aprendizaje en matemática. La música es pura matemática, por el hecho de que se encuentra compuesta por tiempos o compases que determinan el ritmo de la música. 
Con la música, la expresión corporal del niño se ve mas estimulada. Utilizan nuevos recursos al adaptar su movimiento corporal a los ritmos de diferentes canciones, favoreciendo el control rítmico de su cuerpo. A través de la música, el niño puede mejorar su coordinación y combinar una serie de movimientos. La educación musical desarrolla el sentido del ritmo, lo que ayuda en la formación física y motora del niño, dándole un mejor   equilibrio, lateralidad y motricidad. El desarrollar el oído no sólo sirve para el estudio de la música, sino para el resto de su formación intelectual. Un niño que oye   bien, que sabe escuchar y discriminar entre distintos sonidos y tonos, capta mejor los mensajes en la escuela, aprende con más facilidad y llegará a dominar su idioma antes que los niños no educados musicalmente. El niño empieza a expresarse de otra manera y es capaz de integrarse activamente en la sociedad, porque la música le ayuda a lograr autonomía en sus actividades, asumir el cuidado de sí mismo y del entorno, y a ampliar su mundo de relaciones. El niño que vive en contacto con la música aprende a convivir de mejor manera con otros niños, estableciendo una comunicación más harmoniosa. A esta edad la música les agrada mucho. Les da seguridad emocional, confianza, porque se sienten comprendidos al compartir canciones, e incluidos en un clima de ayuda, colaboración y respeto mutuo.
De acuerdo a lo que nos menciona Hernández   Moreno (1995) en su escrito “el valor formativo de la música”, la educación musical logra su función formativa cuando las canciones son seleccionadas de acuerdo con los intereses y las aptitudes competitivas de los niños. Es por esto que una gran infinidad de autores y compositores de música han inclinado las letras de sus canciones a los niños, la música infantil que tiene como propósito divertir y educar de una manera adecuada a la edad de los niños, con ritmos divertidos, letras sencillas y mensajes claros. Es a partir de 1900 cuando la cuestión de la Educación estética de los niños ocupa una parte fundamental en las preocupaciones pedagógicas, tratando de revalorizar la educación musical en la escuela.
Es por esto que en la actualidad tenemos grandes cantautores de música infantil de diferente nacionalidad que dedican su tiempo a componer canciones para los niños. Entre estos podemos mencionar a Francisco Gabilondo Soler “Cri- Cri”, Luis Pescetti, Ricardo González Gutiérrez “Cepillin” y Laura Esquivel, (ver anexo).
La música a diferencia de otras disciplinas que apoyan a la enseñanza, sigue siendo orientada hacia una educación basada en la actividad del niño, motivándolo a moverse, hablar y escuchar, explorando su entorno de manera interactiva.

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